Resúmenes de obras claves en la historia contemporánea de Castilla y León durante el primer tercio del siglo XX. Destacan las obras de Enrique Orduña sobre el regionalismo en Castilla y León, la obra de Carlos Hermida sobre el sector agraria y la obra de Fernando Manero sobre la industria castellanoleonesa. La dirección de correo electrónico para ponerse en contacto conmigo es galohs@gmail.com

jueves, 11 de junio de 2009

La industria en Castilla y León. Fernando Manero




F. MANERO. LA INDUSTRIA EN CASTILLA Y LEON (dinámica, caracteres, impacto).

El Planteamiento inicial (pg. 11) del cual parte F. Manero de la posición marginal de la región castellano - leonesa dentro de los espacios industriales españoles. Es una región deprimida española . La actividad industrial de Castilla-León se caracteriza por una limitación doble , impuesta por -un ritmo de crecimiento sin continuidad e insuficiente- , con unas dificultades permanentes para llevar a cabo una auténtica diversificación de su actividad económica partiendo de sus propios recursos humanos , naturales y financieros .
Hasta los años 60 , cuando se produce la entrada masiva de capital extranjero en la región , la región ha visto una sucesión de intentos de industrialización frustrados , incapaces de desencadenar un crecimiento auto-sostenido , que hiciera posible un verdadero desarrollo industrial bien definido y consolidado .
Los factores o causas de este fracaso e imposibilidad para el relanzamiento industrial hay que buscarlos en la contradicción permanente que existe entre la propia estructura del aparato productivo regional y los mecanismos que regulan a escala nacional la división del trabajo y la producción entre los distintos ámbitos regionales . Para Fernando Manero este es el planteamiento base o hipótesis de trabajo que estructura todo su análisis . Como consecuencia , el modelo industrial de Castilla y León hasta 1950 se caracteriza por la pervivencia de un modelo de crecimiento y unos caracteres específicos que se mantienen inalterables . El mismo modelo de crecimiento se puede definir como DUAL , con las siguientes características:
- Atonía y debilidad permanente de las actividades de transformación.
- La profunda relación de dependencia existente entre Castilla - León y otros espacios regionales españoles .
En este contexto , está claro que la puesta en marca de los intentos renovadores y dinámicos que pueden cristalizar en un proceso de cristalización vienen de fuera ; introduciendo un elemento de diferenciación gradual doble en el seno de la actividad económica regional y en el espacio regional .
Otra elemento caracterizador del movimiento industrial en la región debe buscarse en la sucesión de situación contrastadas entre , - fenómenos expansivos y dinámicos de carácter local más o menos coyunturales- y -periodos de crisis y estancamiento con el fenómeno de la marginalización de amplios sectores comarcales y la infrautilización de la capacidad productiva de la región-.
La segunda mitad del siglo XIX ve aparecer en Castilla-León el diseño de una red ferroviaria que supone el asentamiento de los fundamentos para la organización del transporte y de los intercambios comerciales con otros ámbitos regionales del país . Esto supone una evolución hacia la diferenciación interregional y la plasmación de la misma en fenómenos de polarización en la configuración territorial de la región castellano leonesa . Se produce de igual forma, el tránsito desde una actividad manufacturera de naturaleza artesanal (apenas diferenciada de otras formas de trabajo) , a otra , en la cúal ya aparecen bien decantados los presupuestos que han de inspirar en nuestro tiempo la trayectoria industrial de la región .



1.- La Homogeneidad de la manufactura tradicional , p. 14 y s.s.
A medidos del siglo XIX podemos constatar las siguientes características fabriles en Castilla y León : -homogeneidad , simplicidad del trabajo manufacturero , diversidad productivida , dispersión espacial de los diferentes tipos de fabricaciones- .
El tipo de trabajo se identifica con unidades de fabricación muy simples , orientadas a la elaboración de productos primarios . En conexión directa con las exigencias de una demanda próxima , generalmente local , que se satisface a sí misma dentro de un circuito comercial estrecho y limitado . Ello llevar consigo una extraordinaria diversificación de las producción , con una amplísima gama fabricación de productos ligada al consumo inmediato , que abarca desde -los tejidos,los curtidos , los aguardientes , la fundición de hierro- . Este entramado productivo industrial responde a las necesidades de bienes elementales que son fácilmente cubiertas . Como consecuencia se produce una atomización de la actividad industrial y un alto grado de dispersión geográfica que responde al ordenamiento de los mercados locales y comarcales . Es un estadio pre - industrial, en el cúal participa toda la región .
Este modelo pre - industrial aparece vinculado a la actividad agraria ; lo cúal nos habla de entrada de una economía de carácter semi - autárquico . La sociedad campesina se caracteriza por la obtención de débiles excedentes y por tanto son poblaciones con un tímido y débil poder adquisitivo . Un trabajo artesanal muy atomizado es el que mejor responde a este tipo de sociedad . Se da una integración entre ambas formas de actividad (agraria e industrial - artesanal); con lo cúal la división social del trabajo aparece escasamente desarrollada . Vemos , por tanto , una conexión entre las labores del campo y las labores artesanales .
En este período aparece el tipo de industria que con mayor nitidez singuralariza a la región . Un tipo de industria caracterizada por un tímido y débil dinamismo , relacionado con los intercambios comerciales y el ferrocarril . A pesar de la dispersión de las labores de transformación industriales , se da un evidente protagonismo de las capitales provinciales .
En las capitales provinciales , la demanda aparece más cualificada y diversificada ; sacando partido a las ventajas de la reciente división administrativa y provincial que ha traído consigo el régimen liberal de la monarquía isabelina . Facilita la aparición de sectores fabriles poco desarrollados . Dentro del paisaje urbano , aparecen como un cúmulo variopinto de talleres sin alterar la imagen específica de las unidades típicamente artesanales . Fabrican productos diversos en el campo textil , sombreros , loza , chocolates , ...
Al mismo tiempo se produce la localización de iniciativas empresariales en determinados núcleos con cierta entidad con respecto a la región . En 1840 se pueden destacar fábricas de papel continuo en Burgos y Valladolid , factorías químicas y de calderería en Valladolid , mantas en Palencia , bayetas y paños finos en Béjar . Son manifestaciones excepcionales en un marco de atonía y debilidad . Son ejemplos de una industria diferenciada proclive a la renovación , a los proyectos de modernización y horizontes comerciales más amplios , que superan los estrechos límites locales y comarcales propios de una época pre-industrial o artesanal . Estas iniciativas no logran consolidarse , no servirán ni serán las bases para una expansión de la actividad manifacturera que vaya más allá de lo estrictamente artesanal . Las causas del fracaso deben buscarse en las escasas posibilidades del mercado regional y en la propia inestabilidad del comercio con otras regiones no garantizaba la ejecución de proyectos con un horizonte mínimamente satisfactorio . Las consecuencias de este fracaso permiten afirmar que las posibilidades de lograr la consolidación de unidades fabriles modernas y evolucionadas aparece condocionada por la propia insuficiencia de las bases tanto financieras como comerciales , existentes en la región , que difícilmente podrían hacerlas competitivas frente a otros espacios industriales españoles .
De todas formas hay que destacar un tipo de actividad que va a serle privativa en el país y en virtud de la cúal va a lograr su reafirmación fabril dentro de España , LA FABRICACION DE HARINAS , como capítulo más importante de su quehacer manufacturero . Castilla - León se convierte en un espacio abastecedor de granos a numerosos centros consumidores .
En 1842 entra en funcionamiento el Canal de Castilla , que se convierte en un medio de transporte que otorga una mayor fluidez y baratura de transporte y permite la exportación de trigo y harinas hacia América a través del puerto de Santander .
Esta es la actividad predominante desde el punto de vista industrial y comercial . Es la actividad más estable , se concentran en la región un tercio de las fábricas de harinas del país , que producen el 50 % de la harina del país . El 75 % de los establecimientos fabriles de la región son fábricas de harinas .Dentro de las mismas existe un nivel de atomización muy intenso . La media de trabajadores por unidad productiva se sitúa en el escalón inferior de la serie . Esto refleja el carácter elemental y primario de dicha actividad , encontrándose estrecamente vinculada con los trabajos agrícolas . Hay una ostensible generalización harinera en toda la región , pero hay áreas mejor , entre las mismas destaca:
VALLADOLID . Que se convierte en uno de los principales centros harineros de Castilla . Se concentra en dicho núcleo el mayor número de fábricas de harinas de la región . El nivel de racionalización está mejor definido . Supone el 32 , 6 % del capital industrial harinero invertido en toda la región . Obtiene un alto nivel de producción con 3, 7 millones de Qm. (año). Estas fábricas estaban provistas de una maquinaria adecuada . Se convierte en capital de la castilla triguera , aunque la producción sea superior en la provincia de León , pero dentro de una producción más atomizada . Es el principal enclave fabril del espacio castellano - leonés .
Desde el punto de vista industrial , el ámbito regional castellano - leonés se convierte en un área abastecedora de productos agrarios , fundamentalmente cereales y harina . Definen las características de la industria de Castilla - León junto con la culminación del trazado ferroviario y el inicio de una nueva fase de industrialización , que apenas logrará modelas un panorama fabril más diversificado y complejo .

2.- Los limitados intentos de diversificación industrial , p. 23 y s.s.
EL FERROCARRIL trataba de estimular la fabricación y venta de bienes diversos , tomando como fundamento la exportación de productos agrarios dentro de una estructura industrial que superase las obvias limitaciones del pequeño taller para dar origen a instalaciones industriales de mayor entidad . Este es un soporte básico para el estímulo de la actividad económica en general , y especialmente en el caso de la industria . La configuración de la trama ferroviaria se hace en un sentido centrífugo desde el centro a la periferia .
VALLADOLID se convierte en el núcleo articulador de esta infraestructura . Cuenta con conexiones hacia el Norte y el Occidente de la región . Se convierte en encrucijada ferroviaria , adquiriendo unas dimensiones para convertirse en un importante centro redistribuidor de mercancías .
A pesar de las posibilidades que podía introducir el ferrocarril , el mismo , no favorece un crecimiento generalizado . No propicia la expansión económica regional . Introduce un mecanismo de diferenciación regional .


a) La vulnerabilidad de los intentos empresariales, p. 25.
Al compás de la expansión ferroviaria , se inicia una nueva fase de industrialización . Se tratará de superar los resultados de la etapa anterior . El ferrocarril introduce la posibilidad de ampliar los intercambios a escala regional y nacional . Supone un estímulo para los proyectos industriales , sobretodo -harineros, u otros sectores más acordes con los recursos naturales de la región-.
En Valladolid , el impacto ferroviario marca una plasmación más directa . En 1861 se establecen los Talleres de Reparación de la Compañía del Norte . Esto introduce una diversificación industrial de Castilla y un tipo de empresa de dimensiones hasta entonces inédito en la región . Las dimensiones de la misma implicaba una plantilla siempre superior a 1.000 trabajadores . Suponía un estímulo en el campo de la transformación metalúrgica . En este sentido se crean los Talleres auxiliares metalúrgicos . En 1875 los Talleres de Miguel de Prado , en 1892 los de Elesio Gatón y en 1904 las Fundiciones Gabilondo . Se consolida en Valladolid un sector metalúrgico relevante . La materia prima procede de Bilbao y Asturias . Es un sector sólido , capaz de sobrevivir a las situaciones crítica y de poseer relativa estabilidad , a diferencia de otras experiencias industriales del momento .
LA INDUSTRIA DEL HIERRO en la Región se muestra como inestable y carente de continuidad , incluso en aquellas comarcas bien dotadas en recursos férricos y carboníferos . El centro por excelencia de esta actividad se sitúa en el Bierzo leonés . En dicha zona existían ferrerías desde el siglo XVIII y pequeñas instalaciones dispersas dedicadas a la transformación del metal .
A principios del siglo XIX se establece la Real Fábrica de la Pólvora en Villafranca del Bierzo . El objetivo es elaborar “hierro tirado”. En 1842 se funda la Sociedad Palentino - Leonesa de Minas y se instala en Sabero el primer alto horno al cok . Estos intentos estimulan la creación de pequeñas fábricas y talleres.
En 1862 la producción se cifra en 100.000 Qm. de hierro . Existían dos funciones principales de hierro y lingote al vopor , y 14 forjas “a la catalana” que necesitaban para su funcionamiento una fuente de agua y 4 martinetes para batir el hierro a cada uno . Empleaban a 500 trabajadores entre todos establecimientos y un capital de 13, 5 millones de reales ; es decir , un capital 4 veces superior a la industria harinera . Suponen una serie de iniciativas de vida efímera y no lograrán el fortalecimiento de la fabricación siderúrgica .
Las posibilidades expansivas de este tipo de producciones se hallaban seriamente condicionadas por las propias deficiencias estructurales y las dificultades de rentabilidad desde el punto de vista comercial . En 1862 se produce el Cierre de la Sociedad Palentino - Leonesa de Minas . Faltaba una adecuada infraestructura de transporte que permitiera un abaratamiento de los costos de producción . Además los límites del mercado constreñían una posible expansión de dicha actividad , por las dimensiones regionales del mismo . La reforma arancelaria de 1862 , negativa para esta actividad le da el golpe de gracia . Todos estos factores negativos hacían difícil la competencia de la siderurgia leonesa frente a la introducción de acero inglés . La siderugia leonesa pagó muy caro para un posible expansión su instalación anterior al ferrocarril , lo cúal hizo difícilmente viable su consolidación . Cuando el ferrocarril se estableció , lejos de propiciar la siderurgia , favoreció el comercio de carbón hacia puntos de consumo situados fuera de la región . En 1894 se establece la línea ferroviaria de La Robla-Valmaseda . Ello permitía la conexión entre las cuencas mineras leonesas y las factorías vizcaínas , que eran las líderes de la siderurgia nacional.
LA INDUSTRIA TEXTIL CASTELLANO - LEONESA es otro sector clave en el fallido proceso de mejora y diversificación fabril . Si este sector no fracasa del todo , si se mantuvo en una situación de crisis constante , con ciclos más o menos periódicos . El mismo se estructuraba en minúsculos talleres diseminados por toda la región (p. 30) que fabricaba hilados y tejidos con caracteres de trabajo artesanal.
Al amparo de la relevancia económica adquirida en el comercio harinero , comienzan a surgir de forma aislada algunas importantes empresas textiles , en ocasiones vinculadas al capital catalán . El estímulo para su inversión es doble:
- Aprovechar las posibilidades del mercado regional .
- La facilidad para la llegada de materias primas a través de la conexión con Santander.
En Valladolid , a medidados del siglo XIX , se establece la fábrica Vidal , Semprún y Cia . La misma cuenta con un capital de 4 millones de reales y una plantilla de 420 trabajadores . Es el principal enclave algodonero de Castilla - León .
Los talleres orientados a la manipulación de la lana cuentan con un cierto dinamismo . Hay que destacar la importancia de este sector en la provincia de Burgos , en algunos pueblos palentinos (Amusco y Frechilla) . Existen fábricas de hiladas con más de 100 obreros cada una . Destaca en el sector de la lana , el enclave de Béjar , que concentra el 70 % del capital y fuerza de trabajo industrial de la provincia de Salamanca .
Estos intentos destinados a fortalecer durante la segunda mitad del siglo XIX un tipo de fabricación de firme arraigo histórico en la región y en condiciones de adquirir una dimensión auténticamente industrial .
BEJAR simboliza la trayectoria y los obstáculos que impedirán la consolidación de este sector en el panorama fabril castellano - leonés . Esta enclave textil regional llevará a cabo una vida dilatada por causas de la protección oficial . A principios del siglo XIX aparece como un foco dotado de personalidad. Pero ya durante el último cuarto del siglo XIX inicia un proceso de decadencia en el que se verá sumida el resto de la manufactura textil .
Según el máximo especialista de esta cuestión , Zúñiga , las causas de la decadencias hay que buscarlas en circunstancias de carácter político . El fin de las guerras carlistas y la pérdida de las últimas colonias ultramarinas provocaron una reducción hacia un mercado de fácil acceso y protegido ; es decir , el Ejército . La institución castrense había garantizado la supervivencia de los talleres en condiciones de estabilidad . Esa confianza en un mercado protegido acentuó el retraso en la incorporación de avances técnicos que posibilitara la diversificación productiva , la mejora cualitativa y el incremento de la productividad .
Los telares mecánicos fueron introducidos en 1832 en Cataluña , hasta 1892 no fueron conocidos en Béjar . Las hilaturas de estambre fueron introducidas en un período tan tardío como la dictadura de Primo de Rivera . Las demás industrias textiles castellanas se muestran carentes de la tradición y solidez de Béjar ; y se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad .
En 1869 , el arancel librecambista beneficia a Cataluña , ya que les permite importar lana australiana a bajo coste y de gran calidad . Por otra parte , el temprano despertar de la industria textil catalane les lleva a poseer un alto nivel tecnológico e industrial . Cuentan con 130.000 husos de lana cardada de un total de 220.000 que existen en todo el país ; además de poseer casi la totalidad de los husos de lana peinada .
La industria textil Castellana está está restringida al mercado regional . Muchas de las empresas destinadas a este ramo desaparecieron a finales del siglo XIX . Nunca se llegó a configurar una verdadera industria del tejido castellano - leonesa , a pesar de ser uno de los sectores mejor adaptados a los recursos de la región . Sólo Béjar conservó su importancia como centro textil , salpicado por una serie de crisis periódicas coyunturales que dependían de la demanda militar .
Como estamos viendo , y para establecer un balance , en palabras del profesor Manero . Durante la segunda mitad del siglo XIX se acometió un proceso de diversificación industrial que desbordara los estrechos márgenes industriales vertebrados por la industria harinera , hacia los sectores siderúrgico y textil . Pero vemos como este proceso está salpicado de enormes dificultades que impiden acometer con éxito dicho proceso de diversificación industrial . Junto a este fracaso regional , observamos un fortalecimiento de los grandes focos industriales españoles , situados en Cataluña y en el País Vasco . Castilla - León careció de fundamentos sobre los cúales edificar una estructura industrial propia capaz de competir dentro de un mercado nacional .
Los obstáculos y causas de dicho fracaso proceden , claro está de una multiplicidad de factores . En primer lugar , la propia debilidad de la demanda interior , consecuencia del escaso crecimiento urbano que experimenta el espacio regional y la importancia primordial de una actividad agraria aferrada a una economía de subsistencia que daba poco pie a excedentes comerciales . Existe , de igual forma , una falta de inclinación inversora desde los ámbitos de la burguesía regional , excepto en casos aislados , como Valladolid . La mayor parte de las inversiones van orientadas hacia bienes inmuebles , tanto de naturaleza rústica como urbana.
El ferrocarril no influyó ni estimuló un dinamismo industrial , que continuó siendo escaso , impidiendo una utilización adecuada de la red ferroviaria recién instaurada . El fracaso industrial castellano - leonés relega aún más a Castilla- león hacia posiciones de segundo plano a nivel nacional . Colocan a la región dentro de unos parámetros definidos por relaciones de dependencia , subdesarrollo o desigualdad frente a otros núcleos industriales del país . Como reflejo de ello , la región exporta productos básicos e importa manufacturas . Este tipo de relación comercial implica una pérdida de la plusvalía obtenida en la elaboración de los productos , que queda fuera de la región .

b) Un proceso industrializador de carácter coyuntural y aleatorio . p. 35 y ss.
A comienzos del siglo actual aparece muy bien definida la personalidad de Castilla y León dentro del conjunto nacional ; ajena al dinamismo de proceso industrializador y defendiendo los intereses agrarios mediante mecanismos arancelarios de protección con respecto a los intereses trigueros . La especialización regional se cristaliza en convertirse en un área abastecedora de productos agrícolas . Unido a ello , un estado de atonía y falta de relevancia que poseen la mayoría de los proyectos industriales de Castilla-León en las primeras décadas del siglo XX.
Antes de la década de los 60 , cuando se cierra el primer ciclo industrializador del país , se advierten dos fases desde el punto de vista económico:
- 1900 - 1936
- 1939-1960
1900-1936
Esta primera fase se caracteriza desde el punto de vista industrial en la región , por el sector de la fabricación de harinas como el capítulo más importante . Industria que se caracteriza por la dispersión en su colocación .
EL EXITO DE LA INDUSTRIA HARINERA procede de las amplias disponibilidades de materia prima y el bajo nivel de capitalización que exige para ponerse en marcha . Además no encontramos en un momento favorable dentro del mercado exterior de las harinas , tanto en los ámbitos de mercado nacional como mercado exterior , a través de los intentos exportadores hacia Inglaterra y el Norte de Africa .
Esta industria se caracteriza por un excesivo grado de atomización . Es un factor limitativo para la supervivencia de muchas instalaciones y una amenaza para el propio sector . El excesivo número de establecimientos introdujo una fuerte competencia interna , que provocaba -caída de precios , extinción de muchas iniciativas , presencia cíclica de crisis de superproducción- . La competencia también originaba la instalación de modernas unidades fabriles en la costa con capacidad de importar cereales a precios más bajos . El protagonismo castellano - leonés en la actividad harinera juega un papel a nivel nacional . Las grandes fábricas que sobreviven logran obtener una posición sólida y relevante .
VALLADOLID se convierte en el mercado regulador de precios a nivel nacional . Aquí se instala la sede de la Asociación de fabricantes de Harinas de Castilla y Centro de España. Se convierte en órgano corporativo en defensa de los intereses del sector . Es el eje en torno al cúal se vertebra la génesis de una organización de tipo capitalista , fundamento para que se produzca una acumulación financiera . Servirá de estímulo para la creación de empresas de nuevo cuño , orientadas asimismo a la transformación de productos agrarios .
En 1899 se crea la SIC o Sociedad Industrial Castellana con sede en Valladolid que creará la Fábrica de Azúcar Santa Victoria y en 1924 la Azucarera Leopoldo en Miranda de Ebro , Burgos . A la sombra de las mismas surgen empresas vinculadas a la transformación de harinas y productos alimenticios , en el sector de las pastas ,las galletas ,chocolates y féculas . Su localización se da en Palencia , Salamanca y Zamora .
El sector de la Alimentación se convierte en el destino prioritario de las inversiones industriales de la región . Son proyectos que proceden de forma exclusiva de la financiación local , tanto de grandes capitales como de los pequeños inversores privados . Son industrias que no necesitan de un excesivo esfuerzo financiero .El dinamismo industrial de la región se identifica plenamente con esta actividad .
Los demás sectores se caracterizan por sus insuficiencias y limitaciones . Se crean industrias de productos químicos como : - la vallisoletana de Colas , Gelatinas y Abonos , Mirat e Hijos en Salamanca , Abelló en León y fábricas resineras en Coca ,Arévalo y Aranda de Duero . También se establecen algunas industrias de materiales de construcción como : - La Cerámica de Valladolid con estructura de Sociedad Anónima ,Cementos Berdigún en León o la Tejera de Miranda de Ebro . Los Tejidos también hacen un esfuerzo de implantación con fábricas en Zamora (Zamora industrial) y SESA o Seda Artificial en Burgos .
El sector metalúrgico hace esfuerzos de expansión en el núcleo de Valladolid , con la implantación de la Sociedad Española del Carburador (I.R.Z.), la autógena Martínez , la fábrica de Hermenegildo Mozo y la Sociedad Castellana del Oxígeno .
Todas ellas muestran una estrecha vinculación con el capitalismo de base regional . Son empresas de mediano y pequeño tamaño . Su localización depende de la proximidad de las materias primas y las perspectivas de una demanda con dimensiones de mercado puntual . El mismo se restringe a la revitalización de algunas capitales provinciales , únicos centros con una capacidad de demanda mínimamente consolidada .
En cuanto a los intentos industriales vinculados al capital origen foráneo resultan inexpresivos . La presencia de Sociedad extranjeras en Castilla y León durante las primeras décadas del siglo XX son meramente anecdóticas y claramente polarizadas hacia Cataluña , País Vasco y Andalucía . Castilla-León recibe exclusivamente el 2 % de todo el volumen de capital invertido por las firmas extranjeras en España . Las causas de este fenómeno deben buscarse en el escaso atractivo que ejerce el mercado interno castellano . Además se produce una deficiente valoración de los recursos mineros de la región frente a los existentes en otros espacios regionales mucho más abundantes y susceptibles de una explotación a gran escala . Vemos como entran en juego los principios de rentabilidad y beneficio .
En ocasiones se produce la inversión en la región de empresas con aportaciones vascas y catalanas de escasa entidad . Las mismas aprovechas la coyuntura expansiva consecuente a la Gran Guerra . Suponen un aprovechamiento y explotación de la riqueza minero - energética disponible en las montañas palentinas y leonesas . La compleja infraestructura minera aparece asociada a la comercialización exterior de los recursos .
En 1918 se establece la EMPRESA MINERO - SIDERURGICA DE PONFERRADA . La misma aparece vinculada y dependiente del capitalismo vasco. Está concectada con los intereses financieros nacionales . Existen unos intentos de iniciar y potenciar la siderugia ; pero la actividad primordial está en la salida del mineral hacia los mercados externos .
El Balance industrial de la región que se puede hacer durante la década de los 30 está en el cierre o culminación de la primera fase de la industrialización moderna , que termina en fracaso y mantiene a la región dentro de unas pautas o coordenadas de situación económica pre - industrial excepto en lugares muy esporádicos y localizados como Valladolid y cuencas mineras leonesas y palentinas , que superan la fragilidad del siglo anterior . Se ha producido la formación de un capitalista regional , de forma más tardía y retrasada , además de más débil que en otras regiones españolas .
La industria harinera es la manufactura regional de mayor arraigo y solidez.Posibilita la acumulación de capital que puede desviarse hacia otras actividades . Se produce un tímido proceso de diversificación en actividades transformadoras ligadas a los recursos regionales . La región sufre una marginación con respecto de los capitales nacionales y extranjeros .
1939 - 1960 . Segunda fase .
Suponen los años anteriores a la década de los 60 o del desarrollismo , que suponen un ciclo completo de industrialización por primera vez en España . Rigen los postulados autárquicos y proteccionistas . El objetivo está en la sustitución de importaciones . Entre 1940-1964 se produce el nacimiento de un buen número de empresas .
Pero en líneas generales y para resumir , esta fase reproduce los rasgos de las industrias surgidas en la región a lo largo de los años 20 . Son sociedades de pequeña dimensión , en muchas ocasiones de carácter familiar , vinculadas con exclusividad a los sectores tradicionales . Son las que mejor se acomodan a las limitadas fuentes de financiación disponibles . Es decir se crea un pseudo - tejido industrial de minúsculas y dispersas fábricas en áreas urbanas y rurales . Se dedican a la elaboración de productos alimenticios , tejidos , artículos de piel , materiales de construcción . Enlaza con la etapa anterior .
Se siguen manteniendo los parámetros pre - industriales , con una industria muy vinculada al sector agrario y para abastecer las necesidades básicas de una población de escaso poder adquisitivo . No se produce un verdadero proceso de industrialización que implique:
- Un aumento del sector secundario
- Un proceso de urbanización
- Un cambio en las mentalidades
- El surgimiento y ascenso de las clases proletarias y urbanas.
Al contrario se mantienen los rasgos pre -industriales de la economía con las siguientes características:
- Mantenimiento de las estructuras agrarias arcaicas y obsoletas.
- Un sistema de relaciones sociales sin cambios en el peso de la hegemonía social .
- La población sigue siendo eminentemente rural.
En este momento se instala un nuevo tipo de factoría al amparo de la política de autoarquía . Se perfilan en esta época las líneas maestras que se van a aplicar en el modelo industrial de los años 60 , primer ciclo completo de industrialización en la época contemporánea española .

II . - UNA INDUSTRIALIZACION SUBORDINADA A LAS DIRECTRICES FORANEAS . p. 75 y s.s.

a) Las variaciones en la estructura de la producción energética: la consolidación de los grandes grupos extrarregionales , p. 78 y s.s.

La minería del carbón se localiza en la explotación de los depósitos carboníferos en el Norte de Palencia y León . Se producen diferencias en cuanto a la forma de explotación de ambos enclaves , sobretodo en los primeros momentos de su puesta en marcha , como consecuencia del desigual comportamiento ejercido por el capital exterior . El mismo , es un factor clave y decisivo en la potenciación comercial de las minas de carbón castellano - leonesas.
El impulso inicial se produce en la Cuenca Minera Palentina , en las cuencas hulleras de Barruelo y Orbó . Esta zona se vió favorecida por el trazado de las líneas ferroviarias del Norte y Nordeste . En 1856 , la explotación de las mismas fue adquirida por la Sociedad General de Crédito Mobiliario (Credit Mobilier , la famille Pereire) , conectada con la Compañía de Gas Madrid y la Compañía de Ferrocarriles del Norte . El carbón palentino desplaza al leonés y adquiere una proyección comercial más amplia . Se ve estimulado en su producción por el consumo ferroviario que se hace de él y la demanda madrileña . Protegido por tarifas preferenciales que le imprimían un carácter casi monopolístico y la estabilidad de la demanda , se estimula su producción . Eleva el margen de rentabilidad de las explotaciones .
En 1863 se instala la línea férrea que comunica estas minas con el eje Alar - Santander . En 1872 se incorpora la misma en la Cia de Ferrocarriles del Norte . Se produce la integración de las minas para uso como fuente de enrgía .
La MINERIA LEONESA es de expansión más tardía . Tradicionalmente se vió limitada por -la excesiva atomización , la falta de competitividad , la falta de un transporte adecuado y competitivo hasta finales del siglo XIX- . Habrá que esperar al fortalecimiento de la siderugia vasca como factor dinamizador de la producción carbonífera de León ; vemos una dependencia de la demanda bilbaína . En 1894 el eje ferroviario La Robla - Valmaseda permite la penetración intensiva del capital vasco en las cuencas mineras leonesas . Aparece sociedades como la Hullera Vasco - Leonesa y la Hullera de Sabero y Anexas . En 1909 , el 45 % de los propietarios de las mismas estaban domiciliados en Bilbao . A partir de esa fecha ya se ha logrado una cierta unificación entre los dos espacios hulleros .
En 1891 se dan medidas proteccionistas que protegen el carbón nacional . Las necesidades del Mercado Nacional , beneficiado por una buena coyuntura que introduce la Gran Guerra , permitió duplicar la producción de hulla en las dos provincias . Incluso estimuló la extracción de las marginadas Cuencas de Antracita de León . En 1918 nace la Sociedad Minero - Siderúgica de Ponferrada .
La Gran Guerra permitió una acumulación espectacular de beneficios para las empresas explotadoras . A pesar de todo no se racionalizó el sector (tecnificación y tecnología , diversificación económica hacia otros sectores) . Permaneció ajeno a las transformaciones cualitativas aplicadas a la minería del carbón en el resto de Europa . Solo sirvió para llevar a cabo una explotación abusiva e irracional .
Después de la Gran Guerra se produjo la crisis . Las pequeñas empresas no tienen mecanismos para hacerla frente y deben desaparecer , son incapaces de sobrevivir . Se demuestra como el carbón castellano - leonés solo era competitivo en ocasiones coyunturales como la Gran Guerra , debido a los altos precios que introducía y la posibilidad de aumentar la rentabilidad en las actividades extractivas , que son en la región de alto costo ante la ausencia de racionalidad y capacidad tecnológica moderna .
La crisis impuso la concentración empresarial y el reforzamiento de las grandes sociedades ya consolidadas . A pesar del retraso tecnológico pueden estabilizar los niveles de producción en condiciones de competitividad comercial . Ello explica el mantenimiento en alza de la producción hullera hasta finales de los años 20 ; al amparo de la relativa situación de prosperidad vivida por la economía española durante la década siguiente a la Gran Guerra.
La demanda carbonífera pasa a depender exclusivamente de la demanda nacional . Los años 30 representan para la actividad carbonífera una fuerte crisis , una fuerte recensión en el consumo , conflictos sociales y retracción o disminución considerable de los beneficios y de las inversiones .
Después de la guerra civil se produce la última fase de florecimiento de las actividades extractivas carboníferas dentro de las cuencas mineras castellano - leonesas . La misma se explica al amparo de la autoarquía y el proteccionismo . Esto implica una reapertura de las minas de menor tamaña y la intensificación de la producción por el alargamiento de la jornada (el obrero no tiene instrumentos para defender sus derechos y depende exclusivamente de la arbitrariedad del patrón) . Ello produce una elevación de beneficios pero no introduce procesos de modernización .
En 1950 , a pesar del aislamiento español , se produce un cambio decisivo en la demanda hacia los combustibles energéticos líquidos procedentes del petróleo . Se reduce el protagonismo del carbón como fuente de energía . Ello le lleva a colocarse en una difícil situación frente a la competencia del carbón extranjero , tanto de hulla como de antracita . La demanda se canaliza y reduce , se dirige exclusivamente hacia la faceta de combustible doméstico y sobretodo , materia prima de las centrales térmicas . En 1950 se construye la de Ponferrada y en 1970 la de Velilla del río Carrión .

b) La tendencia centrífuga de las disponibilidades financieras . p. 102 y ss.
La personalidad fabril de Castilla-León se ha construido a lo largo de un proceso caracterizado por la débil e insuficiente contribución de los recursos financieros regionales al sostenimiento y estímulo de una industria sólida , capaz de dinamizar adecuadamente la viabilidad de muchas de las iniciativas empresariales surgidas en el seno de la propia región .
El pasado industrial de Castilla - León presenta una dificultad histórica para acometer una diversificación generalizada de la actividad transformadora que permitiese superar de manera efectiva , la simplicidad de la manufactura tradicional.
El SECTOR HARINERO líder de la industria regional puede actuar como soporte inicial de una acumulación de capital que se puede desviar y aplicar hacia el nacimiento de otros sectores . Pero este fenómeno no se produjo . No sirvió para introducir en la región un elenco productivo más heterogéneo y diversificado.
Durante los años 20 , por razones coyunturales y de forma ocasional , vieron la luz nuevas empresas . Basan la actividad de su supervivencia en , -las posibilidades de auto - financiación y las circunstancias que propiciaron su origen-Ni incluso en este proceso se observa la intervención decisiva y clara de la burguesía regional .
LA BURGUESIA REGIONAL prefirió invertir sus capitales en actividades lucrativas y seguras como las inversiones inmobiliarias ,las sociedades financieras o las entidades de Crédito generalmente foráneas que comenzaron a aflorar en la región . La expansión geográfica del sector bancario español se produjo durante la época de los años 20 .
Esta etapa de atonía y discontinuidad inversora protagonizada por los agentes radicados en la propia región son en parte factores del fracaso industrial . Solo una mínima parte asume los riesgos de la creación de empresas .
Durante la época de autoarquía se mantuvo la tónica , pero aparecen mecanismos de operación específicos de la Banca Privada y las Cajas de Ahorro. Son elementos financieros que solo responde a criterios rentabilistas .

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores